Pizza sin gluten y sin lactosa

Por fin, una base de pizza deliciosa totalmente vegana. Crujiente en los bordes y firme pero gustosa en el centro.

Esta masa ha sido el resultado de muchas pruebas hasta que por fin, conseguí la textura y el sabor que quería.

Vamos a ello!

 

 

Ingredientes para 4 personas (una pizza grande o dos medianas)

 

300 gr. de harina de garbanzo.

50gr. de almidón de yuca

25gr. de levadura de panadería ( a ser posible fresca)

Una cucharada de postre de panela o azúcar moreno.

Una cucharada de postre de sal.

Dos cucharadas soperas de aceite de oliva.

200ml de agua caliente (35º/40º)

Al gusto: orégano, ajo en polvo, especias para pizza…

Preparación:

 

 

Calentar los 200ml. de agua en el microondas, no hace falta que hierva, solo que esté bastante caliente para, luego, disolver en ella la levadura y el azúcar, para que se activen y nos ayuden con la masa.

Dejamos reposar unos 10 minutos.

Poner el horno a precalentar a unos 180º.

Poner en un bol grande o mesa de trabajo las harinas de garbanzo y de yuca, mezclarlas bien. (Puedes tamizar con un colador si quieres)

Una vez hayan pasado los 10min. de reposo de la levadura, mezclar con las harinas  la sal y el aceite de oliva. Bate o amasa hasta conseguir una mezcla homogénea.

Una vez lista la masa, la dejaremos levar unos 15min. cubierta con un paño.

Pasado este tiempo, echamos algo de almidón de yuca en la mesa de trabajo para proceder a amasar.

Hay que conseguir que la masa no se pegue a las manos.  Si está quebradiza, o pegajosa, necesitará algo más de harina y de aceite, ve echando a la masa poco a poco hasta conseguir la textura adecuada. (Una bola de masa brillante que no se pegue)

Pues ya tenemos lista la masa, ahora solo queda llenarla de nuestros ingredientes favoritos. En mi caso, la de la foto, es de tomate, calabacín asado con especias y aceitunas.

Ponemos al horno a 170º 15 minutos, y a disfrutar.

 

Tips

 

Siempre he considerado a la yuca ( también llamada tapioca o mandioca) un tubérculo injustamente infravalorado y desconocido en España -y gran parte de Europa- aunque es el tubérculo más utilizado en la cocina sudamericana.

Es originario de Brasil y Paraguay, tiene un aspecto similar a la patata y es una gran fuente de energía y nutrientes.

Afortunadamente, la expansión en los últimos tiempos de este tubérculo permite que sea posible encontrarlo en los mercados de España cada vez con más asiduidad.

A la hora de cocinarla, hay que tener en cuenta que presenta más contenido en almidón que la patata, no obstante, su elaboración y forma de trabajarla es muy similar. Se puede hervir, pasar por la plancha u hornear.

Y sí, hay una gran variedad de harinas y almidones que podemos usar para espesar o amasar de diferentes formas.

La yuca es un alimento energético, si bien su contenido en proteínas es limitado. También tiene un mínimo aporte en grasas lo que la hace adecuada para personas con problemas de sobrepeso. Al igual que ocurre con la patata, genera sensación de saciedad, por lo que comeremos menos cantidad.

El contenido en calcio de la yuca, unido a su aporte de vitamina K, ayuda a mantener sanos los huesos y previene la osteoporosis. También te aportará vitamina B6 que favorece el cuidado de la piel y del pelo.

Aunque no mucho, la yuca también contiene hierro, que ayuda a prevenir la anemia. Su contenido en fibra es un gran aliado para combatir el estreñimiento y regular el tránsito intestinal.

Y, por si fuera poco, es una alternativa más que interesante para celíacos.

Fuente: La Vanguardia

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